Adrián López: “Lo más importante al coger el Bar Don Pepe fue continuar con el legado de Pepe y Lidia”

Jessica Fernández
¿Cuál es la historia del Bar Don Pepe?
El Bar Don Pepe surge en el año 1983 y ha pasado por varias etapas a lo largo de su historia. Desde el principio fue un local muy moderno para su época y siempre estuvo bastante orientado a la tarde-noche, funcionando como pub. También hubo una etapa en la que abría por la mañana e incluso llegaron a dar comidas. Uno de los momentos más reconocidos fue la época del karaoke, que le dio mucha fama. De hecho, hubo artistas que llegaron a cantar aquí, como David Balboa, que fue cantante de París de Noia, o Lucía Pérez, que llegó a Eurovisión. Hoy en día, todavía hay gente que sigue preguntando si el bar funciona como karaoke.
Con el paso del tiempo, el local fue evolucionando y adaptándose a los nuevos tiempos, y se abrió la terraza junto al río, algo muy importante durante la temporada de verano y también para los peregrinos. Actualmente, el bar funciona como bar de bebidas, vinos y tapas. Lidia, cuando era su jefa, trabajaba mucho el tema de las tapas, y ahora se ha incorporado mi madre, que también está intentando innovar en ese ámbito. Los fines de semana viene mucha gente a la hora del vermú y el bar abre todos los días hasta las 3 horas de la mañana. En cuanto a la clientela, antes era más reducida porque se trabajaba con botellas de alcohol especializadas y la gente venía por ese producto concreto, mientras que ahora hay un mayor volumen de clientes.

¿También cambiaron las instalaciones?
Las instalaciones se han ido modernizando con el tiempo, pero el aspecto del bar mantiene una esencia que no se ha perdido.
Estos más de 40 años hacen que el bar sea reconocido, ¿no?
Sí. El bar se llama Don Pepe, pero en Sarria, fuera de Sarria e incluso por Galicia es muy conocido como Patulas. Es reconocido por llevar aquí toda la vida y también por la etapa del karaoke. Por el bar han pasado abuelos, padres y nietos. Además, destaca el esfuerzo de Pepe y Lidia por estar al frente del negocio durante 40 años sin pasarlo de padres a hijos, ya que siempre fueron ellos los jefes.
¿Cómo se convierte en propietario?
En el año 2018 trabajaba en una terraza próxima al bar. Pepe, Patulas, venía allí a tomar algo y se fijó en mí, y coincidió que yo terminé la temporada en septiembre y en octubre se fue el camarero que había en el bar, por lo que entré yo, a pesar de llevar poco tiempo trabajando en hostelería y nunca haber trabajado de noche. Además, era curioso, porque mi madre venía aquí cuando era karaoke y ahora trabajaba conmigo, cosas de la vida.
Cuando llegué al bar hice bastantes cambios, ya que era un bar de gente mayor, y cambié el ambiente, trayendo gente más joven. Después llegó la pandemia, pero tuvimos una muy buena dinámica. Tenía mucha confianza con mis jefes, incluso empecé a hacer de encargado, ayudaba con los pedidos y llevaba todo junto con Lidia. Así, me salieron varias ofertas de trabajo y fui a hablar con ellos para comentarles la situación. Me pidieron que aguantara un año, porque tenían pensado jubilarse y querían que yo continuase con el negocio. Tenían la ilusión de que yo me quedara con el bar, ya que sus hijas no estaban aquí y querían que siguiera siendo algo familiar. Así, inauguré como propietario en diciembre de 2022 y estoy muy contento. Cuando cogí el bar tenía confianza en que iba a ir bien porque era un bar de toda la vida y yo llevaba mucho tiempo en él, pero la realidad fue mucho mejor de lo esperado.
¿Cuáles son los puntos fuertes del bar?
Destacan las tapas, el vermú del fin de semana, las partidas con el café y también la noche. A pesar de que el ocio nocturno está cayendo bastante en todos los sitios, el bar se mantiene bien. Se cierra todos los días a las 3:00 horas de la mañana y, incluso entre semana, hay días con alrededor de 30 personas. Un aspecto muy importante es el tema de las tapas, gracias a la llegada de mi madre, que está trabajando mucho y cocina muy bien, por lo que conseguimos un premio del Tapicheo con una tapa hecha por ella.
Ofrecemos tapas de cocina para acompañar los partidos de fútbol y los vinos, y en verano, en la terraza, se sirven tapas frías de cortesía. No se da comida porque la cocina no está preparada para ello ni tenemos previsto incorporarla. Para mí, lo más importante fue continuar con el legado de mis jefes, manteniendo su estilo, pero dándole también un toque personal.
¿Qué importancia tiene este bar en la sociedad de Sarria?
En diciembre participamos en el Tapicheo y quedamos terceros, pero colaboramos con todos los eventos importantes para la sociedad de Sarria, como el Verbena Fest, en el que ayudo a organizar, y en el que el vermú se celebra en la terraza del bar. Además, colaboramos con el Festival Internacional de Magia de Roberto Lolo, con dos actuaciones en el local, y con el festival Sarria Blues no Camiño, que también programa actuaciones aquí.
Además, el año pasado se celebraron entre 4 y 5 eventos en la terraza para promocionar la vida cultural y social de los vecinos de Sarria. Todo evento que se haga en el pueblo es bueno para todos, ya que todos nos nutrimos de él: los festivales atraen gente y los bares se benefician de ello. En invierno también intentamos organizar fiestas en el bar con marcas de alcohol. Por ejemplo, en la fiesta del cocido del cerdo celta se organizó una fiesta por la tarde, y cuando se celebra la ruta 4x4 el bar se llena de gente. También colaboramos con el Máster de Futbolín. En general, participamos y colaboramos con todos los eventos del pueblo porque considero que son beneficiosos para todos.