Aprobada definitivamente la normativa sobre protección y tenencia de animales en Sarria

La ordenanza que regula la protección y la tenencia de animales del Concello de Sarria fue aprobada de manera definitiva tras no recibirse alegaciones después de su aprobación en el pleno celebrado el pasado octubre. La normativa entrará en vigor 15 días después de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP).
El texto establece un régimen sancionador, con multas que van desde 100 hasta 500 euros por no recoger las heces o no limpiar la orina de las mascotas. En general, los animales deberán circular por las calles con correa, aunque el Concello podrá determinar horarios y zonas específicas de esparcimiento en las que podrán ir sueltos, siempre bajo responsabilidad de sus dueños. También se indica que los responsables deberán recoger de inmediato las deposiciones y adoptar medidas para evitar que las mascotas ensucien calles y espacios públicos, recomendando llevar agua para reducir el impacto de la orina, y prohibiendo que defequen en parques o jardines de uso infantil.
La ordenanza clasifica las infracciones en leves (100-500 euros), graves (501-5.000 euros) y muy graves (5.001-30.000 euros). Se considera leve, por ejemplo, regalar animales como premios en eventos, no recoger las heces, no llevar agua con limón o bicarbonato para neutralizar la orina, no impedir que accedan libremente a vías públicas o privadas o alimentar animales sin dueño o salvajes. Son graves las conductas de maltrato, no identificar a los animales, no adoptar medidas para evitar su reproducción descontrolada o abandono. Las muy graves incluyen maltrato que cause la muerte o lesiones incapacitantes, la organización de peleas o fiestas con crueldad, mutilaciones o tenencia de animales salvajes en circos.
Los propietarios de perros y gatos que salgan habitualmente del hogar deberán identificarlos mediante microchip e inscribirlos en el registro municipal. Además de subrayar la importancia del cuidado de las mascotas, la normativa prohíbe dejar aves u otros animales en patios, terrazas, galerías y balcones entre las doce de la noche y las ocho de la mañana, cuando puedan alterar el descanso o la tranquilidad de los vecinos.
La normativa también regula a los gatos ferales, estableciendo la implantación de colonias felinas controladas mediante el método CER (captura, esterilización y retorno) para mantenerlos bajo control. En cuanto a los animales sin propietario, se prohíbe alimentarlos sin autorización municipal, medida que se extiende a cualquier especie salvaje (palomas, ratones, pájaros, zorros, jabalíes…) que se encuentre en espacios públicos o privados cuando pueda ocasionar molestias, daños o riesgos para la salud pública.