María Cabot, artista: “Quise reflejar en mis pinturas la paz interior que se respira en el rural"

Jessica Fernández
¿Quién es María Cabot?
Yo soy Susana María Díaz Cabot. Nací en Santiago, pero pasé toda mi infancia en As Pontes y después me fui a estudiar Bellas Artes a Madrid, porque en aquel entonces no existía la escuela de Pontevedra. Allí estuve el tiempo que estudiaba y otros años trabajando, hasta que decidí volver a Galicia, siempre con el foco puesto en el ámbito rural. Así, estuve primero en Quiroga, luego en Sarria y finalmente terminé en O Páramo.
¿Por qué en O Páramo?
Siempre quise vivir en el ámbito rural y vivir del huerto. Buscaba un lugar donde alejarme de todo el ruido y en O Páramo lo encontré. Me gusta mucho la naturaleza, las rutas, las flores, y disfruto del entorno natural de O Páramo. Tuve la suerte de que una señora me ofreció un lugar donde vivir y me quedaba cerca de Sarria, así que decidí quedarme allí. Estoy muy contenta aquí, aunque me gusta toda la comarca de Sarria. Por ejemplo, estuve en Samos con un ceramista, Lolo Fernández, que daba unos cursos de alfarería en Samos para recuperar esta labor allí y me atrajo mucho esta zona, que no estaba en auge, había poca gente.
¿Artista de profesión, también de pasión?
Sí, pinto y también trabajo con barro. En invierno suelo pintar y en verano trabajar con el barro. Tengo taller fuera, en un pajar, y con el tema de las manos húmedas es mejor trabajar el barro en verano. Y en invierno me centro en la pintura, que es algo que hago desde que era niña, ya con unos 8 o 9 años en un taller de una señora de As Pontes que tenía un estudio de pintura, y es algo muy característico de mí. Así, pinto a diario desde entonces y por eso decidí estudiar Bellas Artes. Lo del barro comenzó más tarde, cuando participé en unos encuentros para artistas que tenían lugar en Sargadelos, y me enamoré.
¿Qué muestra su exposición ‘Aldea’, expuesta en la Oficina de Turismo de Sarria?
Se llama ‘Aldea’ porque recoge elementos característicos de O Páramo, lo que vi cuando llegué allí. Así, empecé a pintar hórreos porque hay uno, prácticamente, por cada casa. Además, a la gente le gusta conservarlos, y están bien cuidados. Creo que forman parte de la identidad de la gente de O Páramo. Me parecía un nexo de unión de la aldea y el ámbito rural y como ya pintaba flores, mezclé pinturas de flores con hórreos y también gatos, porque hay muchos en O Páramo. También represento vecinos de la zona, como en la pintura en la que dos ancianos están apoyados sobre una puerta en dos partes, algo que muestra cercanía, ya que es gente abierta, aunque haya poca gente, parecen felices de estar allí con sus costumbres y su forma de vida, orgullosos de sus raíces conservadas y transmitidas, ves como una paz interior que es lo que quise reflejar. Otra característica de la obra es que uso cualquier soporte, me gusta reciclar y pinto sobre tablas, cajas de fruta, sacos de café, hago yo los marcos, hago yo las pinturas cuando puedo…
¿Qué otros proyectos tiene en marcha?
Paralelamente, en la misma oficina de turismo hay una exposición permanente mía sobre los hórreos durante todo el año. Como pasan muchos peregrinos, les llama mucho la atención este tipo de construcción cuando entran en Galicia, ya que muchos no saben muy bien qué es. La idea fue continuar con esta temática de los hórreos, mostrando diferentes momentos: los días, las noches, las ocasiones… También participé durante tres o cuatro años en exposiciones colectivas alrededor del Camino de Santiago que estaban también en la antigua prisión preventiva, y expuse en más lugares alrededor de Galicia.
¿Cuáles son los planes de futuro?
Me gustaría vivir el resto de mi vida en O Páramo, pero no se sabe, la vida da muchas vueltas. Por ahora, estoy contenta, trabajo en el huerto, tengo manzanas, intento hacer mi vida allí y combinar eso con el arte, que tengo un estudio, pues quiero seguir en esa línea. Para mí, no pinto como un hobby, mi trabajo es pintar, mi profesión. En O Páramo, en primavera se hacen las ferias y suelo llevar una muestra de pintura para que la gente vea lo que hago.