Pablo Gallego, de Maderas Guillar: “La comarca de Sarria tiene un gran potencial en este sector”

SarriaXa
Hablamos con José A. Fernández y Pablo Gallego, socios y promotores del negocio Maderas Guillar de Sarria
Maderas-Guillar
23 Feb 2025
¿Cuándo surgió este negocio?

Iniciamos la idea en 2023, aunque ya teníamos trayectoria en el sector desde hace más de 10 años, principalmente José, que cuenta con mucha experiencia en el mundo forestal.

¿Qué motivación tienen para ponerlo en marcha?

Normalmente, la gente que tiene pequeñas parcelas forestales o con especies que no sean pino o eucalipto tiene mucha dificultad para conseguir compradores para esa madera, ya que los profesionales del sector suelen centrarse en esas especies y en grandes lotes para mejorar la rentabilidad, debido al gran movimiento de maquinaria que implican. Nosotros vimos una oportunidad en solucionar esa necesidad, aunque reduciendo nuestros márgenes, ya que creemos que esa madera y esas parcelas tienen potencial.

¿Cuáles son los objetivos del negocio?

Los objetivos son prestar un servicio de compra y tala de madera a todo tipo de propietarios, principalmente en la zona de Sarria, Láncara, O Incio, Samos, etc., aunque trabajamos en toda la provincia. Nos gustaría que toda aquella gente que no ha conseguido vender su madera porque no resulta rentable para otros compradores piense en nosotros para hacerlo.

¿En qué consiste su trabajo?

Nuestro trabajo comienza con la visita a las fincas, donde estimamos la cantidad que se puede extraer en función de la calidad y los permisos, ya que muchas de ellas, al ser especies autóctonas o estar afectadas por la Red Natura, necesitan permisos especiales de corta. Gestionamos los permisos, negociamos un precio con el propietario y, cuando reunimos a algunos propietarios en la zona, procedemos a la corta y pagamos el precio al vendedor. Somos muy transparentes, nos gusta que el propietario, si puede, esté presente y enviamos todos los justificantes para que quede tranquilo.

¿Tienen clientes fieles?

Llevamos poco tiempo con esta empresa y, además, normalmente la gente suele vender todo lo que tiene de una vez, ya que las especies tardan en crecer. Pero sí que suelen repetir porque quedan satisfechos. Actualmente, podemos tener unos 80 clientes aproximadamente.

¿Cuál es el mejor tipo de madera?

Cada una tiene sus particularidades y sus usos. El pino y el eucalipto son los que tienen una salida más rápida en el mercado, pero requieren mucha negociación tanto con el cliente como con los compradores. El roble y el castaño tienen un mercado más pequeño y nos obligan a venderlos fuera de España en la mayoría de los casos. Suelen destinarse a muebles o estructuras cuando son de buena calidad y se han cuidado las plantaciones a lo largo del tiempo; si no, se utilizan para leña. La madera de álamo también tiene cierta aceptación para estructuras, aunque las parcelas suelen ser pequeñas. El resto de especies, como la cereza, ahora mismo no tienen aceptación en el mercado, por lo que prácticamente no tienen valor.

¿Cuál es el siguiente paso después de comprar la madera?

Nosotros la adquirimos y la vendemos a distintos proveedores en función de la especie, la calidad y la cantidad. El eucalipto se utiliza fundamentalmente en la industria papelera; el pino en estructuras, encofrados, embalaje, etc.; y el roble, el castaño y el álamo para estructuras o muebles. En el caso de estas últimas especies, cuando no cumplen ciertos requisitos de tamaño y forma, lamentablemente se usan para leña.

¿Cómo está el sector en la actualidad?

Como en todos los sectores, la falta de mano de obra es palpable. Aunque los salarios que se manejan no son bajos, se requiere experiencia y es un trabajo duro, por lo que resulta complicado encontrar gente. Sin embargo, nosotros tenemos suerte y trabajamos con profesionales muy buenos, por lo que, por ahora, no tenemos ese problema, aunque a veces es complicado atender todo y contratar.

¿Piensan que se puede hacer más por este ámbito?

Creemos que desde las administraciones deberían mirar más por el sector forestal y "pisar" el monte. Muchos propietarios ven con resignación cómo, debido a la cantidad de trabas burocráticas a la hora de cortar, la gente no planta especies autóctonas. No solo es cuestión de esperar una generación para obtener un rendimiento, sino que, cuando se quiere obtenerlo, la administración no ayuda mucho. El hecho de que haya tantas zonas dentro de la Red Natura impide una explotación forestal coherente, lo que hace que muchas fincas se abandonen al no poder ser explotadas.

¿Cómo ven el futuro de este negocio?

La madera estructural cada vez tiene más importancia. Antes era la base de cualquier construcción y está volviendo debido a las múltiples ventajas que tiene. La provincia de Lugo, y especialmente la comarca de Sarria, tiene un gran potencial en este sector. Nosotros creemos que tiene mucho futuro y que debe seguir siendo una de las bases industriales de la provincia, algo que hay que aprovechar.

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