Suso Valcárcel, de la Coral Polifónica: “Tenemos espíritu, ganas e ilusión por seguir haciendo muchas cosas”

Jessica Fernández
Suso Valcárcel pone en valor la importancia de la Coral Polifónica del Concello de Sarria como una de las entidades sociales con más historia del municipio, ya que se puso en marcha en el año 1971 de la mano de la creación de la Asociación Meigas e Trasgos y de Carmela González, siendo los ensayos en La Unión. Sin embargo, debido a problemas entre la Coral y la directiva de Meigas, en el año 2004, el colectivo de voces decidió romper su vínculo y se convirtió en independiente. En esa época “ensayábamos, pero ensayábamos por libre. No teníamos una denominación concreta para Coral”, hasta que, un año después, en 2005, la Coral Polifónica, que no tenía ninguna intención de desaparecer, nace renovada con el apellido del Concello de Sarria, ya que es la administración local la que le proporciona los recursos suficientes como para poder contratar a una directora, que es Berta Urbay, que también dirige el colectivo del que forman parte 27 personas a día de hoy. Así, comienzan a ensayar en la Capilla del Marqués hasta que pasan a hacerlo en el edificio municipal de la Casa da Música, donde se mantienen en la actualidad.
Por eso, Suso defiende que la evolución de la Coral Polifónica desde sus inicios hasta ahora ha estado caracterizada por “altos y bajos”. Sobre todo, porque hace dos años la anterior directiva, de la que el propio Suso era parte como secretario, dimitió, ya que la directora de aquella época, Irene, estuvo de baja en dos ocasiones por maternidad, lo que supuso una época inestable con personas que la sustituyeron sin éxito. “Cada tres meses cambiábamos de directora y no funcionaba, por lo que empezaron a surgir problemas dentro de la directiva, hasta que dimitimos todos”, explica. Sin embargo, Suso nunca quiso que se disolviera, por lo que asumió la Presidencia él y recuperaron a Berta Urbay como directora.
“Desde ese momento, la verdad es que muy bien. Pasamos por un periodo de adaptación, pero tanto Berta, como yo y los demás integrantes del colectivo, queremos mucho a la Coral, y por tanto estamos comprometidos a que esto salga adelante”.
LA ACTIVIDAD DE LA CORAL
Durante estos 20 años, son miles las misas que han cantado, no solo en Sarria, sino también en concellos de la provincia de Lugo, de Galicia y también fuera de ella. Recuerda Suso con cariño una actividad subvencionada por la Xunta de Galicia en la que, recorriendo el Camino de Santiago, paraban en las iglesias a cantar la misa. “Cantamos en la misa de Portomarín, en la de Palas de Rei y en la Catedral de Santiago por la misa del Peregrino”, recuerda Suso. Además, todos los años organizan, con la Banda de Música de Sarria, el concierto de Santa Cecilia, así como cantan en el pregón de las fiestas patronales de San Xoán, así como en el Corpus, también muy importante en la villa. También destaca que, desde hace dos años, cantan por la festividad del Pilar.
Sobre todo, Suso destaca que no son una coral “de viejos y aburridos con música única y exclusivamente sacra”, sino que él se define a sí mismo como “rockero” al que le gustan mucho los Beatles, George Harrison, John Lennon, Bob Dylan, Status Quo, y más actual, como ABBA o Leonard Cohen. Por eso, fomenta que se introduzcan canciones de esos autores “para disfrutar de la música de los años 60, 70 y 80, al tiempo que aprendemos inglés”, explica.
“Nuestro objetivo es doble: disfrutar de la música de nuestro tiempo y, al mismo tiempo, acercar también este tipo de colectivos a la gente más joven, ya que nos interesa transmitir el amor por la coral a personas de menor edad, ya que queremos que esto siga y tenga continuidad. Por eso, introducimos música más actual y moderna que combinamos con temas más serios”, destaca el presidente.
Así, este año la Coral destaca por su intergeneracionalidad, igualdad entre hombres y mujeres en cuanto al número de integrantes y mucha diversidad cultural. “Podríamos decir que somos una Coral internacional, porque tenemos gente de la República Dominicana, de Rumanía, de Venezuela y de Cuba. Todo esto es positivo porque mezclamos voces y aprendemos unos de otros”, sostiene, y añade que “queremos promover una Coral de puertas abiertas, en la que no se mide a la gente por la calidad de la voz, sino por las ganas que tenga de cantar”.
PROYECTOS DE FUTURO
Con respecto al futuro, Suso lo tiene claro: “Tenemos mucho espíritu, ganas e ilusión por seguir haciendo muchas cosas, por eso le dedicamos tanto tiempo”. Así, ensayan tres días a la semana, de forma oficial, aunque reconoce que a veces también se juntan los domingos u otros días para preparar las canciones. “La gente no se siente obligada, sino que le gusta y quiere pasar tiempo aquí. Por suerte, nuestra directora es la que marca los días que tenemos que ensayar de más y no los regatea, está con nosotros”.
Por eso, el objetivo es “seguir como hasta ahora, fomentando la cultura y la música en Sarria, porque para mí es una pasión; realmente me gusta cantar”, explica Suso. Y, además, vuelve a poner el foco en la integración: “Nos gusta cantar, pero no estamos mirando si uno desafina más o menos, lo que nos importa es que la gente venga y disfrute, y eso lo hacemos con entusiasmo y con corazón”.
Con ese énfasis en los ensayos, llegan las actuaciones en directo, donde “hay que perder el miedo escénico, ponernos delante de todos y, como un equipo de rugby, pensar en que salimos a ganar”. Por eso, afirma que, hasta el día de hoy, “siempre ha salido bien”. Sin embargo, recuerda que también es importante pensar en “los que vienen por detrás”, porque la finalidad de la Coral, de cara al horizonte, es que siga en pie, y para eso, “hace falta cantera. Me gustaría que, cuando yo no esté, la Coral quede en buenas manos”, concluye.