Roberto Lolo: “Sarria es el corazón de la magia, porque el festival se hace con más corazón que capital”

Jessica Fernández
El Festival Internacional de Magia Villa de Sarria volverá a llenar de ilusión la villa del 20 al 23 de agosto. Tras una vigésima edición muy especial celebrada el pasado año, que se prolongó durante siete días para conmemorar las dos décadas de historia del certamen, la cita recupera este verano su formato habitual de cuatro jornadas. Lo hará con la participación de 17 artistas, entre ellos el propio Roberto Lolo, y con una edición especialmente emotiva, ya que estará dedicada a la memoria de su padre, Herminio Lolo, fallecido recientemente.
La dedicatoria supone un reconocimiento a una persona que estuvo muy ligada al festival desde sus comienzos. Herminio apoyó a Roberto desde que descubrió la magia siendo un niño y continuó haciéndolo cuando decidió convertir aquella afición en su profesión. "Cuando decidí ser artista y me centré más en esto, siempre tuve su apoyo incondicional. Jamás me dijeron otra cosa que no intentara hacer lo que me hiciera feliz", recuerda el promotor del festival.
Pero su papel fue mucho más allá del ámbito familiar. Cocinero de profesión, Herminio era el encargado de preparar la comida para todos los magos que participaban en las primeras ediciones del certamen, unas reuniones que, según explica Roberto, acabaron definiendo la esencia del festival. "El motor del festival fue el cariño que sentían en mi casa. Mi padre cocinaba para todos los magos hasta el año del COVID, por lo que en esos años empezó a construirse una amistad entre compañeros que terminó convirtiéndose en una familia".
Ese ambiente familiar, sostiene, ha sido una de las claves para que numerosos artistas hayan querido regresar año tras año a Sarria. "El cariño que mis padres les ofrecían, ellos nos lo devolvían queriendo estar aquí. Nunca fue una cuestión de dinero". Una muestra del afecto que despertaba Herminio entre los ilusionistas la resume una dedicatoria que el mago Noel Galán escribió en uno de sus discos: "Para el papá de todos los magos".
Por eso, Roberto prefiere definir el festival de otra manera. "No me gusta cuando dicen que Sarria es la capital mundial de la magia. Para mí, Sarria es el corazón de la magia porque este festival se hace con más corazón que capital".
LA XXI EDICIÓN DEL FESTIVAL
En esta XXI edición, además del homenaje a Herminio Lolo, el público encontrará varias novedades. Una de las más destacadas será el primer espectáculo de magia para bebés que acoge el festival. Estará protagonizado por Mino y Arthur y se celebrará el domingo por la mañana en la Casa de la Cultura. Además, la organización ha modificado varias ubicaciones de los espectáculos y reforzado la programación dirigida al público infantil.
"Me voy a intentar centrar mucho en los peques porque, aunque va a haber espectáculos para adultos y familiares, quiero que los niños disfruten de la magia. Al final, el futuro son los niños", explica Roberto, que reconoce que él mismo creció rodeado de magia. "Yo me crie viendo magia y para mí es de las cosas que más feliz me hacen del mundo. Ver felices a los niños hará que el día de mañana puedan seguir disfrutando del festival".
La programación reunirá este año a 17 artistas y combinará nombres habituales con otros que actuarán por primera vez en Sarria. Entre las incorporaciones destacan Jandro, Joaquín Matas y el dúo Mino y Arthur, mientras que regresarán artistas como Samuel Moreno, Sara Rodríguez o Román García, a quien Roberto considera su mentor y que ha estado presente durante los 21 años de historia del festival.
"La gente va a ver artistas increíbles que nunca han visto, con disciplinas fabulosas tanto para niños como para adultos. Creo que les va a gustar", afirma. La selección de los participantes responde, explica, a un trabajo de seguimiento durante todo el año. "Intento combinar artistas que hayan destacado, otros que tengan números que me llamen la atención y, sobre todo, me gusta la autenticidad". Esa filosofía también le lleva a dar oportunidades a nuevos talentos, como Borjini, un niño de 11 años que este año formará parte del cartel.
La relación con los artistas es otro de los rasgos que, a juicio de Roberto, distingue al festival. Recuerda, por ejemplo, que en una ocasión Jorge Blass quiso participar en un espectáculo infantil, aunque no estaba previsto en el programa y pudo hacerlo con total libertad. "Les doy confianza para que hagan lo que quieran. Aquí somos todos iguales. Creo que en Sarria hemos conseguido crear una familia de artistas que va en comunión con el público". Ese compromiso e cercanía se ve en los festivales: "Aquí hay que estar dispuesto a hacer muchas cosas y, sobre todo, disfrutar y ser cercano. La gente de Sarria valora mucho eso. Puedes traer a grandes estrellas de la magia y luego verlas paseando por el Malecón hablando con cualquiera", señala.
EL VALOR DEL FESTIVAL
Con el paso de los años, el festival se ha convertido además en un importante reclamo turístico para la villa. "Mucha gente prepara sus vacaciones para estar aquí durante el festival", afirma. Esa repercusión también la percibe cuando actúa en otros lugares. "Me ha pasado de ir a actuar fuera y que la gente conozca el festival de Sarria. Valoran mucho lo que hacemos aquí".
Todo ello, añade, ha sido posible gracias al trabajo de un amplio equipo y al respaldo de las administraciones. "Es un festival muy grande con muy poquitos medios, contando con el apoyo del Concello de Sarria, de la Xunta y este año también de la Diputación de Lugo".
Después de veintiuna ediciones, Roberto Lolo no piensa en poner punto final al proyecto que comenzó hace más de dos décadas. Su objetivo, asegura, sigue siendo el mismo: "Seguir haciendo este festival todos los años que pueda. Hasta que la salud me lo permita", concluye.