Aprobadas las mociones llevadas al pleno municipal de Sarria por parte del BNG y del PP

El pleno ordinario de octubre de Sarria, iniciado el pasado jueves 29 y retomado este lunes 2 de noviembre, abordó las mociones presentadas por los grupos municipales del BNG y del PP, así como la petición del PSOE para realizar una auditoría de las obras de reforma del campo municipal de A Ribela.
La sesión había comenzado el jueves con la parte urgente del orden del día, en un gesto de respeto por el luto nacional de tres días decretado tras el accidente ferroviario de Urda. A continuación, el debate de las mociones quedó aplazado hasta este lunes.
Entre los acuerdos aprobados figura la moción del BNG sobre vivienda, que contó también con el apoyo de los socialistas. La propuesta reclama medidas como sacar a licitación los pisos de alquiler social que quedaron sin adjudicar en la Casa das Arsenias y ceder suelo a la Xunta y al Gobierno central para impulsar nuevas promociones de vivienda pública. Desde el PSOE apuntaron que Sarria reúne condiciones para ser considerada zona tensionada.
También salieron adelante las dos mociones presentadas por el PP, con el respaldo de todos los grupos. Una de ellas pide impulsar un programa municipal de envejecimiento activo, mientras que la otra propone planificar la ampliación de las traídas de agua y ofrecer una respuesta rápida a los casos puntuales de escasez.
Otro de los asuntos centrales fue la petición del PSOE para realizar una auditoría de las obras en el campo municipal de A Ribela. El socialista Diego López denunció la existencia de deficiencias y cuestionó que la actuación ejecutada pueda considerarse una reforma integral, que sería, a su juicio, la solución adecuada.
Desde el gobierno local se rebatieron estas críticas asegurando que el terreno de juego cumple la normativa y reúne las condiciones de seguridad. Las obras, financiadas entre el Concello y la Xunta de Galicia, forman parte del acuerdo entre Camiña Sarria y el PP. Desde este último grupo señalaron que, si existen deficiencias, deberán detectarse y corregirse. Por su parte, el BNG lamentó que el Concello renunciase a los más de 200.000 euros ofrecidos por la Diputación para renovar el césped.