Patricia Rivas, la joven escritora que sueña con seguir contando historias a quien quiera escuchar

Jessica Fernández
La literatura como terapia. Así sintió la joven sarriana de 23 años Patricia Rivas el impulso para iniciar su primera obra escrita ‘La carta que nunca leerás’, un libro que comenzó con 16 años de forma impulsiva y secreta, hasta que consiguió publicarlo tres años después, después de pasar dos escribiendo y uno contactando con la editorial que finalmente se lo publicó.
Así, sostiene que escribir no es un proceso “fácil”, ya que para poder expresar lo que sientes, “tienes que revivir parte de las cosas que te han pasado y que te han inspirado para poder escribir, por lo que es duro, pero por otra parte es liberador, y al final te sirve para superarlas con el paso del tiempo, por eso yo lo viví como un proceso necesario y como parte de una terapia que hice conmigo misma”, relata.
Un proceso que además fue individual e íntimo, ya que no sabía cómo la gente de su alrededor iba a reaccionar. “Cuando llegaron los libros a mi casa, mi madre no entendía nada y me dijo que me merecía unas hostias, tanto por no contar que estaba escribiendo como por lo que escribí”.
En aquel momento tenía 19 años, pero esa circunstancia no la frenó para escribir la segunda parte de su novela, que publicó un año después, con 20. Después de esos años convulsos en los que quiso ponerle nombre a lo que sentía, decidió apostar por los estudios y se fue a Lugo a estudiar el ciclo medio de cocina y, tras terminarlo, empezó con el superior. Sin embargo, se dio cuenta de que no era lo que esperaba o que, simplemente, no era lo suyo. Ahora, con 23, como muchos otros adultos adolescentes, se siente perdida, aunque tiene claro que lo que más le gusta es la Psicología. Sin embargo, las decisiones tomadas al no haber cursado Bachillerato y apostar por un sector distante, le ha imposibilitado estudiar la carrera. “Tengo que esperar hasta los 25 años para poder matricularme en la UNED de adultos y así por fin estudiar lo que me gusta”, defiende.
Pero tampoco abandona la idea de escribir. “Al igual que sentí la necesidad, de repente, de expresar lo que sentía a través de la literatura, no cierro las puertas a que eso pueda volver a pasar”, comenta y añade que le gusta mucho la ficción, como en los libros de Albert Espinosa, en los que se mezcla la inteligencia emocional con los mundos fantásticos que crea. Pero, sobre todo, como futura psicóloga, destaca la necesidad de apoyo para que las personas podamos llevar a cabo nuestros proyectos personales. Así, agradece que desde la Concejalía de Cultura contaran con ella este año en la primera feria del libro de Sarria en la sección de escritores jóvenes, junto a Naila y Álvaro, también escritores jóvenes. “Para mí, fue una sorpresa que quisieran contar conmigo, a pesar de que mi último libro lo publiqué hace 3 años, por lo que al principio fue extraño, pero me sentí muy cómoda y agradezco tanto que contasen conmigo como el apoyo que sentí por parte de los vecinos y vecinas”, explica y concluye que “Sarria es un buen lugar para escribir, porque la gente es muy agradable, te ayudan y te apoyan”.
Con respecto al futuro, Patricia no se cierra puertas en ningún sentido. Cree que podría animarse a volver a escribir, espera poder estudiar, y está abierta a seguir participando en encuentros alrededor de la lectura como clubs de lectura y ferias del libro donde poder compartir su experiencia, relatar su proceso vital que generó como fruto sus dos novelas y con ganas de seguir aprendiendo en este camino que llamamos vida.